Sunday, December 9, 2007

INICIOS DE MI HISTORIA DE AMOR CON CUBA



Desde que estaba en la Preparatoria al final de los 70, tuve ganas de visitar Cuba. tal vez por influencia del ambiente universitario de la época, que sin lugar a dudas tenía tonos rojos y revolucionarios, donde lo cuestionabamos todo. Aunado a eso en el 77 escuché por primera vez en vivo a Silvio Rodriguez y Noel Nicola y quedé fascinado con su música y poesía. Debo decir que mi formación en este tiempo, si bien no me hizo comunista, me dió las bases de una conciencia social que intento no perder,aun cuando vivo en el pais más individualista del planeta (EEUU).
Pues bien, por estas y muchas más razones que se fueron incrementando a través de los años, mis deseos de conocer Cuba tambien crecían, sin embargo, a pesar de que mis posibilidades económicas me hubiesen permitido hacer posible este vieje mucho antes, yo lo empecé a posponer por muchos años, visitando incluso, algunos paises de Europa antes de siquiera planear ir a Cuba, aunque insisto, con un deseo casi oculto pero fuerte de hacer ese viaje, que parecía que esperaba el momento perfecto para materializarse, al menos asi quiero verlo hoy dia.


En el 2001 por fin me decidí y antes de visitar México le pedí a un amigo que me hiciera los tramites para hacer tan esperado viaje, dado que yo no podía hacerlo desde EEUU.







Asi fué que llegué a la Cd. De México un día antes de mi cumpleaños y esa misma noche me ví con mi amigo para que me entregara los boletos, la visa y demas arreglos para mi estadía en La Habana, fuimos a cenar para festejar mi cumple y sin más me regresé a la casa de mi amigo donde me hospedaba en México a empezar a saborear mi fantasía que comenzaba a hacerse realidad.



El siguiente día era mi cumpleaños, tenía 41 (número significativo para los gays Mexicanos) me levanté temprano y me salí solo a redescubrir la ciudad en la que había sido tan feliz en mis tempranos veintes y decidí reconquistarla con mis recuerdos, caminé por mis lugares preferidos, comí donde más me gustaba, en fin, me consentí, despues de todo era mi cumpleaños y me la estaba pasando muy bien conmigo mismo.
La mañana siguiente era mi partida y yo llegué al aeropuerto con mucho más tiempo del requerido, lo cual acrecentó mi ansiedad pues la espera fué más larga, pero por fortuna el tiempo pasa independientemente de la ansiedad de nadie y llegó la hora de partir, desde la entrada al avión ya todo sonaba a Cuba pues viajaba por "Cubana".



El viaje pasó sin pena ni gloria, pero cuando anunciaron nuestra proximidad a Cuba, sentí que no cabía de la emoción y en el momento de aterrizar tuve que contener las lágrimas ¡Por fin estaba en Cuba!
Desde el primer instante todo me pareció fascinante, la hermana de un amigo cubano que tenga acá en EEUU, ya me esperaba en el aeropuerto con su pareja (otra mujer) y con auto, lo cual resultó una fortuna y me haría la vida más facíl en todos los sentidos, pues ya tenía conocidos en Cuba, tenían auto, cosa que no es común por allá y además eran "de ambiente" como yo.

Seguramente que estas amigas fueron clave en hacer este viaje lo más cercano a perfecto, pues a través de ellas conocí a muchos amigos en su propio ambiente, dándome la oportunidad de ver y experimentar mas de cerca como vivían los cubanos y especialmente los gays que no se dedicaban a servir a los turistas, por supuesto que yo hice mi parte y conocí gente en cada lugar al que me aventuraba a ir solo y digo aventurar solamente porque con mi cámara fotográfica al cuello, era yo el típico turista y blanco perfecto de cualquiera que quisiera interactuar con estos. A mi me era casi imposible dejar mi cámara, ya que un par de años antes había comenzado a tomar cursos de fotogarfía y se había convertido en uno de mis interses primordiales y La Habana era, sin duda, una veta inagotable de buenas tomas.
Asi fué como decidí conseguir a alguien que me acompañara para no ser molestado por la gente en la calle, lo cual no me fué difícil, encontré a un chico que se convirtió en mi sombra, por cierto, una sombra muy agradable y no solo eso, fué mi guía, mi ayudante, mi protector, mi interlocutor, mi amigo y responsable de algunas de mis mejores fotos de La habana.



También producto de este viaje y del proyecto fotográfico en el que se convirtió, surgió una exposición individual, en un lugar importante de la ciudad donde vivo, por eso digo que Cuba me ha dado muchas cosas aún a lo lejos y desde este primer viaje se volvió en el único lugar fuera de México en el que me puedo mimetizar con el entorno y sentirme verdaderamente en casa.




Ahora que releo mi diario de viaje de aquel tiempo, aclaro, solo cuando viajo escribo diario y generalmente queda inconcluso, he recordado y revivido las emociones de ese primer encuentro con ese pais y su gente que ahora los considero un tanto mios. Después les contaré los viajes subsecuentes.

*todas las fotos de esta entrada, son de mi propiedad y tienen derechos reservados.



este cortometraje, aunque fué hecho por mexicanos, todo es en Cuba con actores cubanos.

Tuesday, August 28, 2007

El circo

Hace un par de dias, llevé por primera vez a mi nieta al circo (algun día les contaré la historia completa de la familia que elegí) este angelito de apenas dos años y medio, llamada Emilia, que me robó el aliento, el alma, los sesos el mismo día que nació y a cambio me dió una fuerza desconocida y una capacidad de amar también desconocida, inesperada, de una dimensión tan grande que duele fisicamente, solo porque a veces no encuentro lugar en el alma, corazón, mente o donde sea que se guarden los sentimientos, para poner todo lo que siento por ella.

Bien, esta chiquilla hermosa me esperaba con ansia el domingo en la tarde cuando pasé por ella, pues su padre (mi hijo) ya la había puesto al tanto de donde la llevaría y ella que ya había visto los comerciales en la tele, estaba muy emocionada, preguntando si llevaríamos a su hermanito Antonio, al que también adoro pero solo tiene nueve meses y por tal motivo no lo podiamos llevar.

Antes que todo, debo decir que a mi el circo tradicional, solo de pequeño me gustó, ya de adulto nunca me atrajo y no fuí más, hasta que apareció el "Cirque du Soleil" que los que lo han visto saben que es un espectáculo más sofisticado y primordialmente para adultos, pero este no era el caso, este era el más tradicional de todos los circos del pais el "Ringling Brothers..." que se anuncia como "el espectáculo mas grande del mundo" con sus hordas de payasos, trapecistas, equilibristas, etc. Sin faltar, por supuesto, los animales. Algunos tan comunes como los perros y los caballos y otros tan salvajes como lo son los elefantes, las cebras y los tigres blancos que a fuerza de palos los han hecho literalmente, entrar al aro.

Este útimo hecho, era la causa de que hubiera manifestantes con grandes pancartas protestando por el trato injusto que se les dá a los animales. con lo cual yo tampoco estoy de acuerdo, pero mucho más en contra estoy del trato injusto que se les dá a los humanos y sin embargo yo no veo a nadie protestando afuera de las fábricas, de los campos agrícolas o la frontera, donde todos los dias se trata de la manera más cruel a miles, o mejor dicho, millones de personas. Asi que haciendo acopio de todo mi cinismo, neutralizé mi conciencia y pasé entre los manifestantes como si no existieran, pues ante la sonrisa de mi niña todo lo demas era insignificante, ya tendría tiempo de lidiar con mi culpa después.

Desde que llegamos, mi nena daba saltitos de emoción, tomada de mi mano me indicaba todo lo que le resultaba atractivo y desde que comenzó la función no dejó de indicarme y nombrar lo que reconocía y lo que no, preguntaba ¿que es? ¿que es?
A mi me importaba muy poco lo que ocurría en la pista, yo me dediqué más a contemplar esa carita y todas sus expresiones, de sorpresa, de encantamiento, de alegría y a empaparme de ella y grabármela bien en lo más profundo de la mente y poder recrearla a voluntad para poder volver a ver en la distancia, sus asombrados ojos, los mismos que son capaces de desarmarme con solo su reflejo.

Estas horas que pasamos juntos, se convirtieron inesperadamente en lo que este circo tanto hace alarde, porque créanme la risa de mi niña es el "espectáculo más grande del mundo"

Quiero añadir algo más que hizo el día perfecto. Por primera vez mi princesita me empezó a llamar aparte de mi nombre y con toda claridad, Abuelo.

Wednesday, August 22, 2007

Por fin en la ciudad



¡Por fin en la ciudad!Al final de mis
quince años y feliz
de haber salido del pueblo y llegado a la ciudad, la cual, a pesar de ser la capital de mi estado, no conocía pues solo había parado medio día, tres años antes en camino hacia el D.F.



Me pareció fascinante desde el primer momento, palacios de piedra, iglesias , conventos y una catedral tan monumental, que mis parámetros de gigantesco cambiaron para siempre, especialmente cuando pensaba en la iglesia de mi pueblo, que ahora en la distancia y el recuerdo, resultaba enana. Después aprendería que las torres de esta catedral extraordinaria, eran las más altas del continente de esta época y a mi parecer las más hermosas.



Yo llegué a esta ciudad, un mes antes de comenzar las clases en la preparatoria, lo cual era el único motivo de mudarme aquí, pues en ese tiempo en mi pueblo solo había secundaria, este mes me dio la oportunidad de explorar mi entorno con más detenimiento, sin dejar atrás el miedo que me provocaba lo que en ese momento era para mi la gran urbe, solo superado por el encantamiento en el que entraba al caminar las calles y descubrir a cada paso, inesperadas bellezas arquitectónicas que se mostraban, a quien se quisiera detener a verlas, con total falta de modestia y entendí de golpe que también la arrogancia expresada a través de la belleza, adquiere a veces, solo a veces, el grado de sublime.

Esta fué mi entrada a lo que yo consideraba el mundo y ahora estoy seguro de que no pude tener otra mejor.

Todas las fotos de esta entrada, son de mi propiedad y tienen derechos reservados.




este es un video promocional que muestra en un parpadeo esta ciudad que es sin lugar a dudas, una de las mas hermosas de America y en donde tuve la fortuna de pasar algunos años en el comienzo de mi juventud.

Thursday, August 16, 2007

Todo comenzó aquí



Los primeros destellos de un recuerdo comienzan en el pueblo donde nací, Aguililla, tres años de edad, casas de adobe y teja, calles empedradas y una iglesia que se agigantaba ante mis ojos, por el punto donde se encontraba. En la colina más alta, sobresaliendo al pueblo mismo, haciendose visible desde cualquier lugar, como un símbolo perfecto de lo mismo que representaba; la religión y Dios por sobre todas la cosas.

Esta verdad incuestionable para sus habitantes y este microcosmos de piedra y barro, de chismes y riñas familiares de beatas rezanderas y arcaismos, staban protegidos geograficamente; por un costado por sinuosas colinas, por otro por la imponente Sierra Madre del Sur, sin contar los 84 km. de terracería que lo separaban del primer remedo de ciudad, a su vez por un rio que timidamente pasaba por el pueblo, para formar unos kilómetros después , ruidosas cascadas y un salto de agua impresionante.



El clima... copiado del paraiso, una flora que seducía con mangos y papayas, guanábanas, ciruelas, pinzanes , changungas, guayabas y mameyes, jícamas, limas, zapotes, timbiriches.


El sonido del viento y el sol, atrapados en las flores de los ahuijotes, las camelinas imitando cada uno de los colores de los atardeceres, los patios de las casas estallando en un desorden armonioso de crotos y rosales, granduques, huele de noche, aretillo y nochebuenas.


Sin embargo, creo que lo que realmente protegía al pueblo era la ignorancia, producto de este aislamiento, que priva de experiencias, del mundo y su diversidad y que provoca esa tranquilidad que dá el no necesitar mas de lo que se tiene.


Seguramente era esta sensación y la pintoresca belleza del lugar o la mezcla de ambos que a través del recuerdo, se convertían en el mítico e irresistible canto de sirenas que seducía a casi todos los que salian del pueblo a querer regresar en algún momento, o en el peor de casos intentar reproducirlo donde sea que fueran, empujándolos a formar grupos cerrados o pequeñas comunidades, por ejemplo, de estudiantes en Morelia, que en esos tiempos era la única ciudad con Universidad en la entidad, hacinandose en casas o departamentos, donde el requisito indispensable para ser aceptado era, ser de Aguililla, en donde como colmena de abejas, la entrada de extraños a vivir, era casi imposible. A uno de estos nucleos llegué yo en el ocaso de mis quince y el principio de una de las etapas mas fascinantes de mi vida.