
Desde que estaba en la Preparatoria al final de los 70, tuve ganas de visitar Cuba. tal vez por influencia del ambiente universitario de la época, que sin lugar a dudas tenía tonos rojos y revolucionarios, donde lo cuestionabamos todo. Aunado a eso en el 77 escuché por primera vez en vivo a Silvio Rodriguez y Noel Nicola y quedé fascinado con su música y poesía. Debo decir que mi formación en este tiempo, si bien no me hizo comunista, me dió las bases de una conciencia social que intento no perder,aun cuando vivo en el pais más individualista del planeta (EEUU).

Pues bien, por estas y muchas más razones que se fueron incrementando a través de los años, mis deseos de conocer Cuba tambien crecían, sin embargo, a pesar de que mis posibilidades económicas me hubiesen permitido hacer posible este vieje mucho antes, yo lo empecé a posponer por muchos años, visitando incluso, algunos paises de Europa antes de siquiera planear ir a Cuba, aunque insisto, con un deseo casi oculto pero fuerte de hacer ese viaje, que parecía que esperaba el momento perfecto para materializarse, al menos asi quiero verlo hoy dia.
En el 2001 por fin me decidí y antes de visitar México le pedí a un amigo que me hiciera los tramites para hacer tan esperado viaje, dado que yo no podía hacerlo desde EEUU.

Asi fué que llegué a la Cd. De México un día antes de mi cumpleaños y esa misma noche me ví con mi amigo para que me entregara los boletos, la visa y demas arreglos para mi estadía en La Habana, fuimos a cenar para festejar mi cumple y sin más me regresé a la casa de mi amigo donde me hospedaba en México a empezar a saborear mi fantasía que comenzaba a hacerse realidad.

El siguiente día era mi cumpleaños, tenía 41 (número significativo para los gays Mexicanos) me levanté temprano y me salí solo a redescubrir la ciudad en la que había sido tan feliz en mis tempranos veintes y decidí reconquistarla con mis recuerdos, caminé por mis lugares preferidos, comí donde más me gustaba, en fin, me consentí, despues de todo era mi cumpleaños y me la estaba pasando muy bien conmigo mismo.
La mañana siguiente era mi partida y yo llegué al aeropuerto con mucho más tiempo del requerido, lo cual acrecentó mi ansiedad pues la espera fué más larga, pero por fortuna el tiempo pasa independientemente de la ansiedad de nadie y llegó la hora de partir, desde la entrada al avión ya todo sonaba a Cuba pues viajaba por "Cubana".

El viaje pasó sin pena ni gloria, pero cuando anunciaron nuestra proximidad a Cuba, sentí que no cabía de la emoción y en el momento de aterrizar tuve que contener las lágrimas ¡Por fin estaba en Cuba!
Desde el primer instante todo me pareció fascinante, la hermana de un amigo cubano que tenga acá en EEUU, ya me esperaba en el aeropuerto con su pareja (otra mujer) y con auto, lo cual resultó una fortuna y me haría la vida más facíl en todos los sentidos, pues ya tenía conocidos en Cuba, tenían auto, cosa que no es común por allá y además eran "de ambiente" como yo.
Seguramente que estas amigas fueron clave en hacer este viaje lo más cercano a perfecto, pues a través de ellas conocí a muchos amigos en su propio ambiente, dándome la oportunidad de ver y experimentar mas de cerca como vivían los cubanos y especialmente los gays que no se dedicaban a servir a los turistas, por supuesto que yo hice mi parte y conocí gente en cada lugar al que me aventuraba a ir solo y digo aventurar solamente porque con mi cámara fotográfica al cuello, era yo el típico turista y blanco perfecto de cualquiera que quisiera interactuar con estos. A mi me era casi imposible dejar mi cámara, ya que un par de años antes había comenzado a tomar cursos de fotogarfía y se había convertido en uno de mis interses primordiales y La Habana era, sin duda, una veta inagotable de buenas tomas.
Asi fué como decidí conseguir a alguien que me acompañara para no ser molestado por la gente en la calle, lo cual no me fué difícil, encontré a un chico que se convirtió en mi sombra, por cierto, una sombra muy agradable y no solo eso, fué mi guía, mi ayudante, mi protector, mi interlocutor, mi amigo y responsable de algunas de mis mejores fotos de La habana.

También producto de este viaje y del proyecto fotográfico en el que se convirtió, surgió una exposición individual, en un lugar importante de la ciudad donde vivo, por eso digo que Cuba me ha dado muchas cosas aún a lo lejos y desde este primer viaje se volvió en el único lugar fuera de México en el que me puedo mimetizar con el entorno y sentirme verdaderamente en casa.

Ahora que releo mi diario de viaje de aquel tiempo, aclaro, solo cuando viajo escribo diario y generalmente queda inconcluso, he recordado y revivido las emociones de ese primer encuentro con ese pais y su gente que ahora los considero un tanto mios. Después les contaré los viajes subsecuentes.
*todas las fotos de esta entrada, son de mi propiedad y tienen derechos reservados.
este cortometraje, aunque fué hecho por mexicanos, todo es en Cuba con actores cubanos.






